¿Planner en casa? Cómo organizarte sin descuidarte
- Patricia Téllez
- 4 feb
- 3 Min. de lectura
Trabajar desde casa es un sueño… hasta que no lo es.
Las planners lo sabemos: un día estás fluyendo delicioso con tu café, tu playlist y tus pendientes, y al siguiente estás contestando mensajes desde la cocina, resolviendo proveedores en pijama y sintiendo que tu casa es oficina 24/7.
Ser wedding planner desde casa tiene un encanto enorme, pero también un reto invisible:
organizarte sin perderte a ti misma.
Y ahí es donde empieza la magia: no en los pendientes, sino en cómo te preparas para sostenerlos sin desbordarte.

El día antes siempre habla del día que sigue:
Hay una frase en el libro “Atomic Habits” que me encanta:
"Tu futuro depende de lo que haces hoy, no mañana." Y aunque suene inspiracional, en la vida real de una planner significa algo muy simple: si no preparas tu día antes, tu día te prepara a ti… y normalmente no de la mejor manera. Porque cuando no planeas: despiertas en modo “apaga incendios”, cada mensaje se siente urgente, no sabes por dónde empezar, brincas de tarea en tarea, y tu mente nunca aterriza.
Tu tranquilidad se diluye sin que te des cuenta.
La noche anterior es tu mejor aliada
No hace falta una rutina perfecta.
Solo un pequeño ritual que le diga a tu mente:
“Mañana tenemos . Vamos a fluir.”
Escribir lo que viene, ver qué sí es prioridad y qué puede esperar…
Te relaja. Te centra.
Te deja dormir con el alma más ligera.
Las planners tenemos mil cosas en la cabeza.
Pero cuando el día ya está “dibujado” antes de dormir, tu mañana se siente suave, no pesada. Trabajar desde casa no significa estar disponible todo el tiempo.
Uno de los mayores robos de energía cuando trabajas en casa es que todo se mezcla: el pendiente del proveedor junto al desayuno, el mensaje de la novia mientras doblas ropa, las cotizaciones abiertas a media noche, reuniones desde la sala, ideas que llegan cuando quieres relajarte.
Tu casa deja de ser tu espacio seguro y se convierte en un “centro de operaciones”.
Y sin darte cuenta… te descuidas. No porque no sepas organizarte, sino porque sin límites físicos, el cuerpo no distingue entre trabajar y vivir. Lo que nadie dice del home office de una planner
Nadie habla de que, desde casa: comes más rápido, te paras menos, tomas menos agua, usas más la compu, tu espalda sufre, tu mente se satura, y te cuesta más “desconectar”.
No es que estés haciendo algo mal.
Es que las planners estamos programadas para cargar la boda completa en la cabeza… y hacerlo desde casa te da más espacio, pero también más ruido interno. Trabajar desde casa requiere tanta autoescucha como planeación.
Planear tu día es una forma de cuidarteOrganizarte no es solo para ser productiva.
Es para sentirte ligera.
Para evitar ese nudo en el estómago.
Esa sensación de que siempre te falta algo.
Ese cansancio raro que aparece incluso si no saliste de casa.
Planear un día antes no es un acto rígido.
Es un acto de amor propio.
Es decirte:
“No tienes que acordarte de todo mañana. Yo ya te ayudé.” Tu bienestar también necesita agenda.
Las planners solemos poner todo en la agenda… excepto nosotras.
Y trabajar desde casa lo hace todavía más fácil:
como “estás aquí”, piensas que te puedes ver después, descansar después, respirar después.
Si no te apartas espacio tú, nadie más lo va a hacer.
Tu autocuidado no estorba tu trabajo.
LO MEJORA.
Una planner tranquila resuelve mejor, piensa mejor, crea mejor y vive mejor.
Tu casa no es tu oficina… es tu refugio.
Solo hay que recordarlo.

Si eres planner en casa y quieres organizarte sin perderte…
En la Membresía U Planners trabajamos cada semana herramientas reales para planners que quieren vivir su trabajo sin saturación: bienestar, claridad, orden mental, procesos, límites, y una comunidad que entiende lo que significa llevar bodas desde casa.
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